Escudos del altar mayor de la Iglesia de La Zubia

El altar mayor de la iglesia parroquial de la Zubia tiene tres escudos en su parte superior a modo de remates. El más grande se encuentra en el centro, y a los lados se sitúan los otros dos (que son el mismo escudo repetido dos veces).

El central es lógicamente el escudo real, en este caso el escudo de Felipe III. No obstante, el escudo podría pertenecer a cualquiera de los Austrias (Felipe II, Felipe III o Felipe IV), ya que todos usaron este escudo de forma sencilla. Los otros escudos ubicados a derecha e izquierda coronando los laterales del tímpano partido que cierra el altar son del arzobispo granadino Fray Pedro González de Mendoza.

Rey_Felipe_III por Antonio Vidal
Fray Pedro González de Mendoza

El escudo de Felipe III (1578-1621)

El escudo de Fray Pedro González de Mendoza (1570-1639)

La significación del escudo es conocida, al menos en la parte superior, que es el correspondiente a la herencia de los Reyes Católicos: a la izquierda el cuartelado de Castilla y León, propio de la reina Isabel; y a la derecha el partido de Aragón y Sicilia, propio del rey Fernando, que no sólo fue rey de Aragón, sino también de parte de Italia (Nápoles y Sicilia, que pronto tendrían el nombre de Reino de las Dos Sicilias). 

Entre ambos cuarteles, está un escudo pequeño (un escusón en heráldica), que representa el reino de Portugal, que estuvo unido al resto durante el reinado de los tres primeros felipes.

Fray Pedro, se llamó primero FERNANDO DE SILVA Y MENDOZA (de ahí los cuarteles de su escudo, ya que cada uno corresponde a una de estas dos familias). Era hijo menor de Ruy Gómez de Silva, un portugués con cierta importancia en la corte de Felipe II; y de doña Ana de Mendoza y de la Cerda, más conocida como la princesa de Éboli. La “tuerta” que tanto eco ha dejado en la historia por su relación con Felipe II.

Muerto el príncipe de Éboli, y encarcelada la princesa por orden de Felipe II en la fortaleza de Pastrana, Fernando fue criado por sus abuelos paternos los príncipes de Melito. Pronto le encauzaron hacia la carrera eclesiástica, tomando el hábito franciscano. Al hacerse religioso cambió su nombre por el su antepasado Pedro González de Mendoza, el llamado tercer rey de España, en época de los Reyes Católicos.

Estudió en Alcalá de Henares y siguió ascendiendo en el ámbito religioso, pasando a ser prior del convento de La Salceda, cercano a Pastrana, donde estaba encerrada su madre, y cuyo señorío era propiedad de la familia.

Dentro de la orden franciscana sería Provincial de Castilla es decir gobernador de uno de los partidos en que los franciscanos dividían el territorio ibérico (la provincia de Castilla). Ocupará también los cargos de Comisario General y Predicador Mayor y Vicario General de la Orden franciscana.

Menos conocida –en España- es la herencia de borgoñona y Austríaca de Carlos V, que se corresponden con la mitad inferior del escudo. A la izquierda, un cortado de Habsburgo y Borgoña antiguo (representando el antiguo reino de Borgoña), y a la izquierda el Borgoña moderno (por el condado de Borgoña, distinto del anterior) cortado de Brabante. Sobre éstos dos, otro escusón, de nuevo partido, mitad Flandes, mitad Tirol.

 Y abajo, en la parte inferior, se encuentra la Granada, por la conquista de este Reino en 1492. Por encima de todo el escudo, por supuesto encontramos la corona real, y debajo el collar de la orden del Toisón de Oro.

Todo esto corresponde a la titulación que usaron los reyes en esa época: “Don Phelippe, por la Gratia de Dios, Rey de Castilla, de León, de Aragón, de las dos Sicilias, de Hierusalem, de Portugal, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valentia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdena, de Cordoua, de Córcega, de Murcia, de Jaen, de los Algarbes, de Algezira, de Gibraltar, de las Islas de Canaria, de las Indias Orientales y Occidentales, Islas y Tierra firme del Mar Oceano, Archiduque de Austria, Duque de Borgoña, de Brauante, Milan, y de Lerma, Conde de Habspurg, de Flandes, de Tirol y de Barcelona, Senor de Bizcaya y de Molina, etc.”.

Obtuvo mayores éxitos a raíz de pertenecer al partido del entorno del duque de Lerma, favorito de Felipe III. Por eso sería nombrado obispo de Osma (Soria) en 1610; pero antes de recibir las bulas de consagración y de tomar posesión de esta diócesis se le concedió el arzobispado de Granada, mucho más rico y con mayores beneficios.

Durante los años en que estuvo de arzobispo se realizó el altar mayor de La Zubia y por eso encontramos aquí su escudo, indicando su episcopado, entre 1610 y 1615.

Luego será ascendido al arzobispado de Zaragoza (1615), pero a raíz de la caída del valido Lerma, también su estrella se apagó, siendo trasladado poco después a la diócesis menor de Sigüenza (1623) donde vivió sus últimos días alejado de las intrigas de la corte.

Allí murió el 24 de junio de 1639 siendo enterrado en Pastrana, bajo el altar mayor de su colegiata.

Más detalles sobre el escudo de Fray Pedro González de Mendoza

El escudo de este prelado, es su escudo familiar, compuesto por dos partes. La de la izquierda es la de su familia de varonía, los SILVA, representados por un león púrpura. El de la derecha es el de los poderosos MENDOZA. El escudo de estos últimos está compuesto por un cuartelado en sotuer, es decir cuartelado en aspa, repitiéndose dos a dos, a derecha e izquierda, el Ave María, lema de la familia DE LA VEGA, y arriba y abajo una banda roja sobre un campo verde, el de los Mendoza propiamente dichos. 

Escudo del libro de la Salceda

Los Mendoza heredaron importantes bienes de la familia de la Vega y por eso unieron ambos escudos, creando uno nuevo compuesto del suyo y de la otra familia, repitiendo ambos escudos dos a dos.

En el caso del escudo del altar mayor de La Zubia, hay algunas pequeñas diferencias con los escudos que deberían haberse representado. Así en el cuartel de la derecha, aunque aparecen tres bandas en el cuartelado en aspa, no hay ninguna en verde. Otra diferencia importante, es que los Silva usaron en realidad como emblema, sobre fondo dorado, un león rampante de púrpura, con corona de oro. En el caso de La Zubia, el león es rojo y no púrpura. La razón por la que se pintara de rojo y no de púrpura este escudo, es la historia que desconozco al respecto. Es probable que el pintor y dorador del escudo no supiera cómo debían ser los escudos; o bien por la dificultad en pintar con ese color.

Abajo dejo una representación de la forma en que debían haber sido pintados ambos escudos.

Finalmente dos imágenes del mismo escudo, conservado en la Colegiata de Pastrana, fundación de nuestro arzobispo (tomadas del blog Ventanas al pensamiento) donde el león aparece igualmente dorado.

NOTA: Esta entrada fue escrita originalmente en otoño de 2015 y publicada en el blog del CEI AL-Zawiya, donde todavía puede verse.

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