Mi abuela Mercedes, procedía de una familia de labradores, y aunque no eran potentados, era fácil que se hubiesen retratado, teniendo como tenía Granada, muchos estudios de fotografías. Parecía más lógico. Tampoco conservaba objetos físicos del pasado.
Según mi madre, su nuera, su carácter desordenado era el origen del problema. Ciertamente eso cuadraba bien con su casa donde una cierta desorganización poblaba los armarios y estanterías.
Cuando preguntaba a mi abuela por estas «ausencias» siempre me respondía que se perdieron muchas cosas en las sucesivas mudanzas. Y en parte era verdad, pero sólo en parte. Realmente mi abuela no conservaba demasiados enseres ni objetos de otras épocas. Y no es que fuese itinerante, pero sí es verdad que conoció muchas casas y muchas moradas.